Publicado el 29 enero 2026
Última actualización: 2 febrero 2026
Aterrizar en China es como viajar directamente al futuro. El país presume de modernidad desde el primer instante, con terminales que parecen naves espaciales y trenes de alta velocidad que alcanzan los 350 km/h. Con una red de más de 240 aeropuertos, la mayoría de los viajeros internacionales acceden al gigante asiático a través de cinco grandes hubs estratégicos, que concentran casi la totalidad de los vuelos transcontinentales.
Beijing Capital (PEK) sigue siendo el punto de referencia histórico, mientras que Beijing Daxing (PKX), conocido como la “estrella de mar”, es el más moderno del mundo con una enorme terminal de una sola planta. Shanghai Pudong (PVG) es la puerta de acceso principal al este del país. Además, si estás de tránsito, puedes acceder a un pase de hasta 144 horas para conocer la zona.
En esta guía, te contamos todo lo que necesitas saber para moverte por los principales puntos de llegada y empezar tu aventura china con buen pie.
¿Cuál es el aeropuerto más importante y grande de China?
La mayor parte del tráfico aéreo internacional se concentra en Beijing. Sin embargo, en la capital no solo hay uno, sino que operan los dos principales hubs aéreos del país. Estos son Beijing Capital (PEK) y Beijing Daxing (PKX).
El primero de ellos, PEK, se inauguró en 1958 y sigue siendo el centro histórico de la capital. Cuenta con varias terminales y conexiones con todo el mundo. Aunque resulta práctico, por su tamaño y antigüedad, los tiempos de tránsito se pueden alargar, sobre todo en temporada alta. Por tanto, hay que prever tiempo extra para pasar los controles de migración y seguridad.
La segunda opción disponible es PKX, conocido como el aeropuerto Starfish. Abrió en 2019 y es la terminal única más grande del mundo. Fue diseñado por Zaha Hadid y destaca por su arquitectura futurista. Pero no todo es estética: presume de una excelente eficiencia logística mediante un sistema radial que reduce las distancias internas para sus 72 millones de pasajeros anuales.
Si llegas a Daxing, te recomendamos utilizar el tren de alta velocidad hacia el centro de Beijing. Conecta la terminal con la ciudad en tan solo 20 minutos, alcanzando los 160 km/h. Es la mejor forma de ahorrar dinero en taxis y evitar los habituales atascos de la capital.
Al elegir entre Daxing y Capital, fíjate en la aerolínea y la ruta. PEK suele ser la mejor opción para conexiones internacionales tradicionales. Pero si tu prioridad es la eficiencia y modernidad, elige PKX. Ten en cuenta que en invierno la niebla puede causar retrasos, algo menos frecuente en primavera.

Los principales aeropuertos internacionales de China por ciudades
Elegir un punto de entrada al país puede resultar complejo, pero la geografía manda. En función de la región que desees visitar, unos serán más convenientes que otros. Todo depende de la experiencia de viaje y de tus preferencias logísticas. A continuación, analizamos las terminales más relevantes por ciudad.
Shanghai Pudong (PVG): el portal futurista de la costa este
Shanghai Pudong International es el principal referente aéreo de la región y uno de los centros con mayor tráfico del mundo. Diseñado para gestionar flujos masivos de forma eficiente, este aeropuerto destaca por sus terminales amplias que agilizan notablemente los trámites de inmigración y aduanas.
Lo que realmente lo hace único es su conexión con la ciudad. El Maglev, el tren de levitación magnética más rápido del mundo, te permite cubrir el trayecto hacia el área urbana en solo 7 minutos, alcanzando velocidades de hasta 430 km/h. Ten en cuenta che Pudong se especializa en rutas internacionales, mientras que la mayoría de los vuelos domésticos y de negocios operan desde su vecino, el aeropuerto de Hongqiao.
Además de su vanguardismo, Pudong facilita el acceso directo a los cruceros del puerto y cuenta con excelentes conexiones hacia los hoteles del centro. Si tu plan es sumergirte en la energía cosmopolita de los rascacielos de Lujiazui o pasear por la histórica zona del Bund, este es, sin duda, tu aeropuerto de llegada.

Guangzhou Baiyun (CAN): la puerta del sur y del Sudeste Asiático
El aeropuerto de Guangzhou Baiyun goza de una ubicación envidiable para explorar la provincia de Guangdong y el sur del país. Se ha consolidado como el principal hub de conexiones hacia el Sudeste Asiático, con vuelos frecuentes a destinos como Tailandia, Singapur o Malasia. A pesar de gestionar a más de 70 millones de pasajeros anuales, sus modernas terminales destacan por una eficiencia asombrosa.
Desde el punto de vista turístico, CAN es el punto de partida ideal para degustar la famosa gastronomía cantonesa o para desplazarse rápidamente hacia Shenzhen y Hong Kong. Su excelente red de metro y trenes de alta velocidad conecta la terminal con el centro de la ciudad en tiempo récord, facilitando incluso las escalas más cortas.
Chengdu Tianfu (TFU): la entrada al oeste y la tierra de los pandas
Inaugurado en 2021, Chengdu Tianfu es la joya tecnológica que complementa al antiguo aeropuerto de Shuangliu. Es la elección lógica para los viajeros que desean adentrarse en la región de Sichuan, famosa en todo el mundo por sus santuarios de pandas gigantes y su cocina picante.
Esta terminal no solo impresiona por su diseño de última generación, sino también por su proximidad a maravillas naturales como el Monte Emei y el Parque Jiuzhaigou. Si buscas una mezcla entre naturaleza salvaje y cultura fascinante en una zona menos masificada, TFU es tu puerta de entrada perfecta.
Otros aeropuertos internacionales destacados
Además de los aeropuertos en Shanghai Pudong y Hongqiao, Baiyun y Tianfu, hay otros estratégicos. Algunos ya los hemos mencionado.
- Beijing Capital (PEK): Es histórico y el principal del norte de China.
- Beijing Daxing (PKX): Conocido por el diseño futurista de Zaha Hadid, su eficiencia y la conexión con el tren de alta velocidad.
- Hong Kong International (HKG): Interesante para conocer la región del sur y tiene conexiones internacionales de primer nivel.
- Shenzhen Bao’an (SZX): Ideal si quieres hacer turismo en Shenzhen y en Hong Kong.

Consejos prácticos para tu llegada
Aterrizar en una de las enormes terminales chinas puede abrumar incluso al viajero más experimentado. Para que tu entrada al país sea rápida y sin contratiempos, sigue estas recomendaciones clave:
- Conexión a Internet y comunicación: El Wi-Fi gratuito en los aeropuertos suele requerir un número local o una cuenta en WeChat/Alipay. Para no depender de ello, te aconsejamos descargar mapas offline (como Maps.me o Baidu Maps) y tener instalada una VPN antes de despegar. Esto te permitirá ubicar tu transporte o confirmar reservas nada más aterrizar.
- Pagos y moneda: el reino digital Aunque existen cajeros (ATM), la forma más ágil de moverte es configurando Alipay o WeChat Pay con tu tarjeta internacional. No obstante, lleva siempre efectivo (yuanes): algunos taxis o pequeños comercios locales pueden tener dificultades con aplicaciones extranjeras o tarjetas de crédito.
- Trámites de Inmigración y Aduanas: El proceso es digital y eficiente. Prepárate para las máquinas de huellas dactilares y fotos biométricas. Ten siempre a mano tu pasaporte y la tarjeta de llegada (Arrival Card) cumplimentada. En la aduana, sé transparente: podrían pedirte declarar dispositivos electrónicos de alto valor o medicamentos específicos.
- Traslado a la ciudad: el último tramo Las conexiones son impecables. Si llegas a Daxing, el tren de alta velocidad es tu mejor aliado; en Pudong, no pierdas la oportunidad de probar el Maglev. Si prefieres un taxi o usas la app Didi (el Uber chino), asegúrate de llevar la dirección de tu hotel escrita en caracteres chinos, ya que la mayoría de los conductores no hablan inglés.
- Organización final: Mantén tus documentos accesibles y copias de tus reservas guardadas en el móvil (sin necesidad de datos). Una vez superado el control de seguridad, estarás a un paso de comenzar tu aventura. Para que no se te escape nada, echa un vistazo a nuestra guía sobre qué ver en China y empieza a diseñar tu ruta perfecta.

Cómo funcionan las escalas y la política de tránsito sin visado
Si tu vuelo hace escala en el gigante asiático, puedes aprovechar las políticas de tránsito sin visado (Visa-Free Transit). Dependiendo del aeropuerto, China ofrece permisos de 24, 72 o 144 horas. La regla de oro es que debes viajar hacia un tercer país o región administrativa (como Hong Kong o Macao). Por ejemplo: Londres – Shanghai – Tokio es válido, pero Londres – Shanghai – Londres, no.
El proceso es ágil si sigues estos pasos:
- Al aterrizar, busca el mostrador específico de 24/144-hour Visa-free Transit, situado antes del control de inmigración regular.
- Presenta tu pasaporte, la reserva de hotel y, lo más importante, tu billete de salida confirmado hacia ese tercer destino.
- Una vez aprobado, obtendrás un permiso temporal en tu pasaporte que te permitirá explorar la ciudad o provincia designada durante el tiempo estipulato.
Transporte y conexiones entre ciudades chinas
Moverse por el país es sumamente sencillo gracias a sus hubs integrados. Aeropuertos como Shanghai Hongqiao o Beijing Daxing conectan directamente las terminales de avión con las estaciones de tren de alta velocidad en el mismo complejo. Esto te permite aterrizar y, en cuestión de minutos, estar sentado en un tren rumbo a otra provincia.
Para trayectos largos, el High-Speed Rail es imbatible: unir Shanghai y Beijing solo toma unas cinco horas en trenes modernísimos con enchufes y gran confort. Si optas por moverte en taxi o a través de la app Didi, recuerda llevar siempre el nombre de tu hotel escrito en chino simplificado; es la única forma garantizada de comunicarte con el conductor.
Consejo de experto: Algunas aerolíneas ofrecen billetes combinados de avión + tren. Si viajas durante el Año Nuevo Chino o vacaciones nacionales, reserva con mucha antelación, ya que la demanda es masiva y los billetes se agotan en minutos.

El primer paso de una aventura épica por oriente
Los aeropuertos son mucho más que terminales; son el umbral a una experiencia que combina casas de té tradicionales, rascacielos infinitos y murallas milenarias. Aunque puedes explorar el gigante asiático en solitario, compartir esta travesía con otros viajeros multiplica el potencial de cada momento.
No hay nada como la complicidad de descifrar juntos los primeros caracteres chinos, la risa compartida al subir al Maglev o el alivio de pedir el primer Didi con éxito. Esa mezcla de nervios y curiosidad se transforma en historias memorables desde el instante en que pisas tierra china.
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