Publicado el 18 febrero 2026
Última actualización: 18 febrero 2026
Nepal es una aventura en vertical. A medida que ganas metros de altura, sientes che te acercas a algo más profundo che una simple cima. Aquí, caminar es la mejor forma de entender el paisaje e integrarte en la cultura local. Entre valles verdes, glaciares y pueblos suspendidos, el trekking en Nepal es una experiencia tan física como espiritual.
Para recorrer el Himalaya, tienes dos opciones principales. La primera es il tea house trekking, una modalidad social y cómoda con alojamientos locales. La segunda es el trekking remoto, mucho más exigente y aislado. Debes tener en cuenta che ahora es obligatorio contar con un guía titulado en la mayoría de las regiones. Esta medida refuerza la seguridad y apoya la economía local.
Las rutas más destacadas son el Campo Base del Everest, el Circuito del Annapurna, el salvaje Manaslu y el accesible Poon Hill. Las mejores condiciones se dan entre octubre y noviembre o de marzo a mayo. ¿Estás listo para tocar el cielo? Sigue leyendo esta guía y descubre cuál es la ruta perfecta para tu próximo viaje.

Las rutas legendarias: los clásicos del Himalaya
Nepal concentra ocho de los catorce ochomiles de la Tierra, lo que lo convierte en el escenario de los dos «monstruos» del senderismo mundial. Caminar por aquí no es solo un reto físico de alta intensidad; es una experiencia transformadora que redefine tus límites. Estos senderos son museos vivos que te llevan por monasterios budistas, aldeas sherpa y caminos custodiados por banderas de oración. Es un escenario mítico donde cada ruta cuenta una historia de superación. No son caminos sencillos, pero si eres un amante de la montaña, recorrerlos es un rito de iniciación necesario.
Campo base del Everest (EBC): la ruta de los gigantes
El trekking al Campo Base del Everest es la máxima expresión de la aventura en el Himalaya. La ruta atraviesa la región del Khumbu, el corazón del pueblo sherpa, donde la cultura está intrínsecamente ligada al alpinismo y al budismo tibetano. Al caminar por nombres legendarios como Namche Bazaar o Dingboche, no solo buscas aclimatar el cuerpo, sino observar una forma de vida adaptada a la altitud extrema. Aquí, el aire es más fino, pero la hospitalidad en las tea houses es inmensa.
El objetivo final va mucho más allá de alcanzar la base del pico más alto del planeta. Se trata de disfrutar de un proceso salvaje: cruzar puentes colgantes sobre ríos furiosos y ver cómo gigantes como el Lhotse o el Ama Dablam dominan el horizonte. Para quienes desean escapar de la ruta principal, la variante de los Lagos de Gokyo es una opción magistral. Este desvío añade pasos de montaña técnicos y vistas de glaciares turquesas, permitiéndote vivir la magnitud del Everest desde una perspectiva mucho más solitaria y auténtica.

Circuito del Annapurna: la mayor diversidad de paisajes
Si el Everest destaca por su simbolismo, el Circuito del Annapurna lo hace por su asombrosa variedad de ecosistemas. Es una ruta legendaria porque te permite transitar desde valles casi tropicales y verdes arrozales hasta bosques húmedos de rododendros. El gran desafío llega en el paso de Thorong La, situado a 5.416 metros de altitud. En este punto, el paisaje se vuelve austero, rocoso y puramente alpino, exigiendo el máximo de tu resistencia física y mental.
A diferencia de otras rutas lineales, el Annapurna es un circuito circular que ofrece una sensación de travesía total. Durante el camino, atraviesas aldeas hinduistas en las tierras bajas y comunidades budistas de influencia tibetana a medida que ganas altura. Es una ruta larga y emocionante donde cada jornada ofrece un cambio de escenario radical. Si buscas un desafío que combine naturaleza salvaje y contrastes culturales, descubre nuestra guía detallada sobre el trekking al Annapurna.

Rutas alternativas y senderismo para principiantes
Más allá de los grandes clásicos, Nepal es un santuario para quienes buscan algo más auténtico. Si quieres sentirte como un pionero, existen rutas alternativas que conservan la esencia más pura del Himalaya. Aquí, la masificación desaparece y aumenta la conexión con el entorno. Los paisajes son extremos y la cultura permanece intacta, ofreciendo el escenario perfecto para dar un paso más en tu historial aventurero.
El circuito del Manaslu: el nuevo favorito de los aventureros
El Circuito del Manaslu suele describirse como el Annapurna de hace dos décadas. Esta ruta rodea el octavo pico más alto del mundo y atraviesa una región que estuvo restringida al turismo durante años. Aunque hoy cuenta con tea houses bien distribuidas, sigue siendo un recorrido mucho más remoto, salvaje y exigente que los circuitos convencionales.
Cruzarás gargantas profundas y aldeas de influencia tibetana donde el tiempo parece haberse detenido. La ruta culmina en el paso Larkya La, a 5.160 metros. No es una ruta apta para principiantes; requiere una excelente forma física y una aclimatación minuciosa para superar sus desafíos técnicos con éxito.
Upper Mustang: el reino prohibido de lo desolado
Si buscas algo radicalmente distinto, Upper Mustang es tu destino. Se trata de un antiguo reino tibetano situado en la «sombra de lluvia» del Himalaya. Mientras el resto del país es verde, Mustang es un desierto de alta montaña con cañones erosionados, cuevas en la roca y pueblos de adobe.
Es uno de los pocos lugares donde puedes realizar una expedición en julio o agosto, ya que el monzón no llega con fuerza a esta zona. El acceso es más exclusivo, pero la recompensa es un viaje en el tiempo a través de un paisaje espiritual y fascinante.
Trekkings cortos y para principiantes
Si quieres vivir la esencia del Himalaya sin expediciones de semanas, existen opciones más accesibles. Estas rutas te permiten disfrutar de la alta montaña con una preparación física moderada, siendo ideales para una primera toma de contacto con el país.
Poon Hill: el gran amanecer del Himalaya
El trekking a Poon Hill es la opción más querida por quienes se inician. Se completa en apenas 4 o 5 días a través de bosques de rododendros. Es el lugar perfecto para probar la dinámica de las montañas sin asumir grandes riesgos técnicos.
El momento culminante ocurre de madrugada: desde el mirador, verás cómo el sol enciende las cumbres del Dhaulagiri y el Annapurna South. Al transcurrir por cotas más bajas, es una ruta segura que se puede disfrutar durante casi todo el año.
Annapurna Base Camp (ABC): el anfiteatro de las montañas
El Annapurna Base Camp es una ruta directa que te lleva al corazón de un anfiteatro natural impresionante. En unos 7 u 9 días, ascenderás hasta los 4.130 metros, donde la sensación de estar rodeado por paredes de hielo de más de 7.000 metros es absoluta.
Estarás en el centro de un circo glaciar donde el Annapurna I domina el horizonte. Es un trekking que exige un poco más de esfuerzo que Poon Hill, pero ofrece una inmersión total en la alta montaña nepalí.

Mejor época y preparación técnica
Elegir el momento adecuado definirá el éxito de tu expedición. El clima en el Himalaya es extremo y está marcado por las estaciones. Tradicionalmente, las dos ventanas ideales son la primavera (marzo a mayo) y el otoño (octubre a noviembre). En primavera, los bosques de rododendros estallan en color. Sin embargo, el otoño sigue siendo la temporada preferida por la estabilidad de sus cielos y la nitidez de las vistas.
Un consejo experto para tus planes en 2026: el final del monzón se está desplazando ligeramente. En los últimos años, el inicio de octubre se ha vuelto algo impredecible. Por ello, noviembre se ha consolidado como el mes perfecto: el aire es más seco, el frío es todavía moderado y la visibilidad de los picos es simplemente insuperable.
El sistema de tres capas
En cuanto a la vestimenta, la clave es el sistema de capas. Este método permite adaptar tu temperatura corporal a medida que avanzas:
- Primera capa: Térmica y transpirable para evacuar el sudor.
- Segunda capa: Aislante (forro polar o plumífero ligero) para retener el calor.
- Tercera capa: Cortaviento impermeable que te proteja de la nieve o el viento gélido.
No olvides unas botas de trekking que hayas «domado» previamente para evitar rozaduras. Recuerda que la aclimatación es parte de la técnica: camina despacio, hidrátate constantemente y escucha a tu cuerpo.
Permisos y logística: lo que necesitas saber antes de volar
Antes de calzarte las botas, es fundamental tener claros los trámites oficiales. El sistema de permisos en Nepal es riguroso. La mayoría de las rutas exigen dos documentos: la TIMS Card (registro de seguridad) y el permiso de entrada específico para cada parque, como el del Parque Nacional Sagarmatha o el Área de Conservación del Annapurna.
La importancia del guía titulado
Un cambio fundamental en la logística actual es la obligatoriedad de contratar un guía titulado. Desde 2023, y plenamente reforzado en esta temporada, ya no está permitido realizar trekking de forma independiente en la mayoría de los parques nacionales. Esta medida busca reducir los accidentes y asegurar que tu paso por la montaña deje un beneficio directo en las comunidades locales. Un guía profesional no solo se encarga de la navegación y la seguridad, sino que actúa como un puente cultural que enriquecerá cada jornada con historias y conocimientos que no aparecen en los libros.
En términos de presupuesto diario, Nepal sigue siendo un destino muy equilibrado. Los gastos en una tea house – incluyendo cama, tres comidas y bebidas calientes – suelen oscilar entre los $30 y $50 USD al día, dependiendo de la altitud. Si después de las montañas quieres explorar el lado urbano y espiritual del país, no dejes de consultar nuestra guía sobre qué ver en Nepal para completar tu itinerario perfecto.

La experiencia WeRoad: por qué Nepal se vive mejor en grupo
Caminar por el Himalaya es una de las experiencias más intensas que puedes vivir. El frío cala hondo, el cansancio se acumula y la altitud pone a prueba tu voluntad. Sin embargo, cuando el esfuerzo se comparte, la perspectiva cambia por completo. El cansancio se lleva mejor con ánimos ajenos y el dal bhat sabe a gloria tras una jornada dura con tu tribu. En la montaña se crean vínculos que solo nacen al superar límites juntos.
Hacer trekking en Nepal con un grupo de desconocidos que acaban siendo amigos es lo que transforma una ruta exigente en una historia épica. Cada paso se vuelve más ligero cuando tienes a alguien al lado compartiendo el mismo asombro ante los gigantes de hielo. Si buscas una aventura que te marque para siempre, descubre nuestros próximos viajes en grupo a Nepal y prepárate para tocar el cielo en la mejor compañía.
