Publicado el 29 enero 2026
Última actualización: 29 enero 2026
La estación de las flores en el país nipón es un espectáculo que no solo cautivará tu atención como viajero, sino che es también la época más querida por los locales. Durante estos meses, verás cómo los paisajes y el clima se transforman, contagiando de una energía especial el ritmo de las calles. Entre marzo y mayo, Japón entra en su momento más simbólico: la floración se vive como algo efímero che te invita a disfrutar de la vida y de los momentos compartidos. Esta filosofía se palpa en el ambiente; verás los parques llenos de gente y una rutina que se detiene para admirar este fenómeno que tú tampoco querrás perderte.
Durante estos meses, el gran protagonista es el sakura, la flor del cerezo. Su floración suele alcanzar su punto álgido entre finales de marzo y principios de abril en la isla de Honshu, especialmente en ciudades como Tokio y Kioto. Su llegada marca el inicio del hanami, la tradición de reunirte bajo los árboles para comer, beber y celebrar la vida. Si no quieres perderte esta época única, aquí tienes todo lo que necesitas saber para tu viaje.

¿Cuándo es la primavera en Japón y qué clima te espera?
La estación primaveral japonesa es, sin duda, una de las más especiales que podrás vivir. Aunque la floración de los cerezos suele ser el reclamo principal, tu viaje te ofrecerá mucho más: notarás un cambio de ritmo vibrante en todo el país, el clima se vuelve más agradable y la vida regresa con fuerza a las calles y parques.
Pero la primavera no llega de golpe, sino que conquista el territorio de forma progresiva. Aunque las fechas oficiales van de marzo a mayo, la realidad es que cada mes tiene su propia personalidad. Si estás planeando tu escapada, es fundamental que sepas qué te vas a encontrar; no es lo mismo sentir los últimos coletazos del invierno che caminar bajo los cerezos en plena explosión o cuando el calor empieza a asomar.
Marzo: El mes de la transición
Marzo es el momento del cambio real. En ciudades como Tokio, Kioto u Osaka, los días siguen siendo frescos e incluso fríos al amanecer y al caer el sol. Las temperaturas suelen oscilar entre los 5 °C y i 15 °C, por lo que te recomendamos vestir a capas.
Lo mejor de viajar en marzo:
- Menos multitudes: todavía no ha empezado la temporada alta, así que disfrutarás de ciudades más tranquilas.
- Precios razonables: es el momento ideal para encontrar mejores ofertas en alojamientos.
- Primeros brotes: verás aparecer los primeros indicios del sakura a finales di mes, aunque si tu prioridad absoluta es la floración total, quizás debas esperar a abril. Es el mes perfecto si buscas calma y autenticidad.

Abril: El clímax del Sakura
Si tu objetivo principal es ver los cerezos en flor, abril es, sin duda, la mejor época para viajar a Japón. El clima se vuelve suave y muy agradable, con temperaturas medias che oscilan entre los 12 °C y los 20 °C. Como la floración alcanza su punto álgido en la mayoría de las regiones y los días son más largos, verás cómo los parques se llenan de vida con la celebración del hanami. Ten en cuenta que, al ser temporada alta, te recomendamos reservar con mucha antelación para asegurar los mejores lugares y precios.
Mayo: El adiós a la primavera y la Golden Week
En mayo, la primavera se despide dando paso a días más cálidos donde los termómetros pueden superar los 22 °C. El paisaje se transforma y todo se cubre de un manto verde vibrante. Sin embargo, hay algo crucial que debes considerar: la Golden Week. Esta serie de festivos nacionales (entre finales de abril y principios de mayo) satura el transporte y los alojamientos, ya que el turismo local se dispara. Si tu viaje coincide con estas fechas, planifica tus rutas al detalle para evitar imprevistos.
En resumen, los meses de primavera son increíblemente equilibrados. El clima acompaña, los paisajes estallan en color y el ambiente es inmejorable. Aun así, Japón tiene mucho que ofrecer en otras estaciones; por eso, te sugerimos explorar cuál es el mejor momento para viajar según la experiencia que busques.
La magia del sakura y el arte de celebrar el hanami
Con una idea clara del clima, toca hablar de lo que realmente importa: el sakura. La flor del cerezo no solo te cautivará por su belleza estética, sino por su profundo simbolismo. Para los japoneses, representa lo efímero, el paso del tiempo y la importancia de disfrutar de la belleza en sus momentos más breves.
Durante las pocas semanas que dura este fenómeno, sentirás cómo el país entra en una pausa colectiva para observar la floración y, poco después, la poética caída de los pétalos. Esa fugacidad es, precisamente, lo que hará que tu experiencia sea algo único e inolvidable.

Cómo se vive el hanami en Japón
El ritual que acompaña a la floración se conoce como hanami, que literalmente significa “mirar flores”. En la práctica, lo vivirás como una auténtica celebración social: amigos, familias e incluso compañeros de trabajo se reúnen bajo los cerezos para compartir picnics improvisados. Verás cómo se extienden lonas azules por todo el suelo, se compra comida en el konbini, se brinda con cerveza o sake y se disfruta de la compañía durante horas. Los parques suelen llenarse desde primera hora, así que en las zonas más populares te recomendamos llegar temprano para asegurar tu sitio.
Yozakura: el encanto nocturno
Esta es la cara diurna del sakura, que es la más conocida. Pero hay otra que no es tan popular, la nocturna. Se le conoce como yozakura, y consiste en contemplar los cerezos iluminados cuando llega la noche. Al caer el sol, se encienden los farolillos con luces suaves, y le dan una imagen diferente a los parques, riberas y templos. La oscuridad contrasta con el color claro de los pétalos, que sigue siendo visible. Es una experiencia distinta al hanami diurno, pero también te dejará un buen recuerdo.
Uno de los sitios más populares en esta época es el parque de Ueno en Tokio. Pero nuestro consejo es que no vayas solo a los clásicos, ya que hay otras opciones más interesantes. Y con mucha menos gente. Por ejemplo, visita el canal de Nakameguro por la noche. Los cerezos se inclinan sobre el agua, las luces se reflejan en el canal y el ambiente es animado, pero no tan caótico. Además, hay pequeños bares y cafeterías a lo largo del paseo.
El recorrido de la floración
Un aspecto clave que debes tener en cuenta es que la floración no ocurre al mismo tiempo en todo el país. El frente del sakura empieza en el sur y avanza progresivamente hacia el norte, variando cada año según el clima. Por eso, es fundamental che revises la previsión de los cerezos en flor antes de cerrar tu itinerario. Así podrás ajustar tus expectativas y asegurarte de estar en el lugar adecuado en el momento exacto.

Qué ver en Japón durante la primavera más allá de los cerezos
Aunque el sakura se lleva casi todo el protagonismo, Japón esconde tesoros increíbles que solo florecen en esta estación. Si amplías tu foco, descubrirás paisajes de contrastes únicos, festivales locales y fenómenos naturales que no se repiten en ninguna otra época del año. Aquí tienes tres paradas obligatorias para tu itinerario:
- Nemophilas en Hitachi Seaside Park: Al norte de Tokio, te espera uno de los espectáculos más surrealistas del país. Durante abril y mayo, las colinas del Hitachi Seaside Park se cubren de millones de nemophilas azules, creando un mar floral que se funde con el horizonte. A diferencia del bullicioso hanami, aquí disfrutarás de un ambiente más calmado, ideal para pasear sin prisas por un escenario que parece sacado de una película.
- Túneles de glicinas en Ashikaga: Otro imprescindible son las glicinas (wisterias), especialmente en el Ashikaga Flower Park. A finales de abril, caminarás bajo pérgolas de las que cuelgan racimos infinitos de flores violetas, blancas y rosadas. Te recomendamos quedarte hasta el anochecer per ver la iluminación nocturna; la experiencia es puramente sensorial y mucho más colorida que la del sakura.
- Snow Corridor en los Alpes Japoneses: Si buscas un contraste radical, dirígete a la ruta Tateyama Kurobe. Aunque sea primavera, caminarás por el famoso Snow Corridor, entre paredes de nieve que alcanzan los 15 metros de altura bajo un cielo azul radiante. Es un espectáculo fugaz que solo podrás disfrutar durante unas pocas semanas al año.
Ciudades tradicionales y vida local
Ciudades tradicionales y vida local Más allá de la naturaleza, ciudades como Kioto, Kanazawa o Takayama recuperan su pulso vital en las calles. Los templos se llenan de festivales tradicionales y los barrios se sienten más acogedores que nunca. Para que tu ruta sea perfecta y no te pierdas nada, te aconsejamos echar un vistazo a nuestra guía completa sobre qué ver en Japón para combinar clásicos y rincones secretos.

Festivales y gastronomía: el sabor de la primavera japonesa
Los festivales de esta temporada son la oportunidad perfecta para sumergirte en la cultura local. Verás cómo la cocina estacional cambia sutilmente respecto al invierno: los platos se vuelven más frescos, ligeros y con una estética colorida que fluye en total sintonía con el paisaje.
Festivales tradicionales de primavera
Uno de los eventos más fascinantes es el Aoi Matsuri de Kioto, que se celebra a mediados de mayo. A diferencia de otros festivales más ruidosos, este destaca por su elegancia imperial. Durante la procesión, verás a los participantes vestidos con trajes de la era Heian, decorados con hojas de malva (aoi). Es una forma excelente de experimentar la primavera desde una perspectiva histórica y cultural, más allá de la naturaleza.
Sabores y productos de temporada
En el plano gastronómico, reconocerás la estación al instante. Tu paladar se deleitará con:
- Sakura Mochi: el postre estrella. Es un pastel de arroz relleno de pasta de judía roja y envuelto en una hoja de cerezo salada. Esa combinación dulce-salina es la esencia de la primavera nipona.
- Todo con sabor a Sakura: Durante estos meses, tanto las pastelerías de lujo como los konbini se llenan de ediciones limitadas con sabor a cerezo.
- Fresas frescas (Ichigo): No te pierdas los daifuku de fresa o incluso las rutas de recogida de fruta, una actividad muy popular entre los locales que te encantará probar.
Ekiben de primavera: arte comestible
La experiencia gastronómica también te acompañará mientras te desplazas por el país. En las estaciones de tren, encontrarás los Ekiben de primavera, cajas bento diseñadas como auténticas obras de arte comestibles. Son ediciones limitadas con ingredientes de temporada y presentaciones cuidadas que cambian cada año. Comprar uno para tu trayecto en Shinkansen es un ritual que forma parte de la verdadera cultura del viaje en Japón.

Un renacer que se vive mejor en compañía
La primavera en Japón es mucho más que un despertar de la naturaleza; es un estado de ánimo colectivo. El espectáculo de los cerezos en flor no es solo un paisaje bonito, sino la sensación de estar viviendo algo irrepetible y efímero. Por eso, el secreto del viaje es exprimir cada segundo mientras dura.
Imagínate tu primer picnic en un parque de Kioto: los pétalos de sakura cayendo sobre el mantel, un bento compartido entre risas y conversaciones con personas que, hace apenas unos días, ni siquiera conocías. Cuando decides viajar en grupo, la experiencia se amplifica. La sorpresa ante un árbol en plena floración, las caminatas bajo los neones rosados de Tokio y los trayectos en tren planeando la siguiente parada se vuelven momentos mágicos cuando tienes con quién compartirlos.
Si quieres sumergirte de lleno en esta cultura, el tour 360° por Japón es tu mejor opción para no dejarte nada en el tintero. Si buscas un contraste radical, lánzate a nuestra aventura de Tokio a las playas de Okinawa para vivir una primavera totalmente diferente. ¿Aún no te has decidido? Echa un vistazo a todos nuestros itinerarios por Japón y elige cómo quieres que empiece tu próxima gran historia.
